viernes, 22 de mayo de 2009
ACTUALIZACIONES
APROVECHO LA CONEXION PARA AGRADECEROS A TODOS LO QUE ME ESCRIBISTEIS EN COMENTARIOS, AL CORREO ELECTRONI O AL FACEBOOK, HOY HE LEIDO TODOS LOS ATRASADOS Y ME HABEIS LEVANTADO LE ANIMO.
UN BESO PARA TOD@S
sábado, 16 de mayo de 2009
DEOGARH – SAMBALPUR 97 Km
En esta zona esta recien terminada la recoleccion de la cosecha arroz y han emepzado a segar la hierba para los animales, se ven los manojos apilados en montones sobre el arcen. Tambien van por la carretera muchos tractores agricolas cargados con sacos de arroz para llevarlos a la coperativa, parece que llevaran los motores trucados porque nunca he visto correr tanto un tractor, paracen de competicion por que van adelantandose a toda leche unos a otros.
viernes, 15 de mayo de 2009
PALLAHARA – DEOGARH 58 km
KENDUJHARGARH – PALLAHARA 73,41 KM
Cinco kilómetros después de salir de la ciudad comienza la subida a un puerto con perfil de hasta 5 % la subida más fuerte esta en los dos primeros kilómetros aunque habrá rampas continuas de menos importancia hasta el km 26 más o menos. El tráfico es intenso sobre todo camiones. Hoy aunque se notaba más seco el calor que otros días, tuve la suerte de que una buena parte de la ruta tuviese grandes árboles en las dos orillas de la carretera.
En casi todos los pueblos se abastecen de agua por medio de pozos, en los que está montada una bomba manual de palanca, pero hoy he visto algunos en los que no deben tener esa posibilidad porque lavaban los platos en charcas de la lluvia de ayer al lado de la carretera.
En un punto cruzó la carretera un cerdito de los de raza vietnamita, son de esos que casi les llega la barriga al suelo. Aquí se ven muchas cabras, gallinas, ovejas y las vacas sagradas que siempre están más dentro de la carretera que en los campos, pero cerdos en todo el viaje creo que es el segundo que veo, supongo que es por lo que cuesta mantenerlos, aquí las familias tienen lo justo para comer no pueden permitirse el lujo de desperdiciar comida. Tampoco he visto hasta hoy ni caballos ni burros en los pueblos, es otra cosa curiosa.
En una buena parte del recorrido están instalando un gaseoducto, aquí todo se hace manual, hay mucha gente haciendo trabajos en la zanja para instalar la tubería de gas. Espero que sirva para dar servicio a todos los pueblos de la zona y así evitar que se consuma tanta madera en la cocinas, esta dependencia de la leña para cocinar está causando un grave problema en la india de desforestación, recordar que son más de 1 millón de habitantes.
Hacia el km 25 comienza una bajada que me permitió disfrutar de la bicicleta en descenso durante al menos 25 kilómetros. Hay algún tramo donde se puede bajar a 60 km/h, ahora me tocaba a mi adelantar a los camiones que me habían pasado en la subida al puerto, ellos bajan muy despacio para que no se les calienten los frenos. Tanto en una vertiente como en la otra había muchos camiones varados en la mitad de carretera (más de 20 seguro), no aguantaban la subida de lo viejos que son. En la bajada más larga había muchas y grandes señales de peligro por descenso hechas de cemento, casi todas llevaban un mensaje debajo, aluno muy cachondo como “si estas casado y quieres divorciarte baja rápido” alguno debió de seguir el consejo pues vi más de un camión accidentado.
Desde que salí de Calcuta he visto unos camones como muy nuevos que no llevan caja ni cabina solo la silla del conductor y la chapa que cubre el motor, suelen ir en grupos de cuatro o cinco. Hoy los he vuelto a ver pero todavía con menos piezas, no sabía si es que eran así para hacer algún transporte especial de contenedores o es que estaban a medio fabricar, por cómo eran los de hoy creo que debe ser que una parte del camión lo fabrican en un estado y el resto en otro y para transportarlos lo hacen sobre ellos mismos por carretera.
A las 12 llegue a Pallahara, quería haber llegado hasta Barakot, pero había un error en el mapa y necesitaría hacer 25 km mas, con el calor que empezaba a hacer decidí quedarme en Pallahara. A la entrada del pueblo me aloje en un hotel de mala muerte, pero era lo único que había. Son como unas cabinas en un patio, al principio me dieron una habitación con ventana pero en un par de horas vino el dueño a disculparse pidiendo que me cambiase de habitación porque el recepcionista se había equivocado y esa estaba reservada. Me cambié encantado porque la otra aunque no tenia ventana estaba mucho más limpia. El niño del hotel de unos doce años es muy curioso y no paró hasta que se puso mi casco y mis zapatillas de bicicleta, después me pidió permiso para salir a la calle a enseñárselas a los amigos.
jueves, 14 de mayo de 2009
JASHIPUR – KENDUJHARGARH 68 km
La carretera está en buenas condiciones y es una sucesión de toboganes hasta el final de la etapa pero que raramente superan el 3 %. En los márgenes al igual que otros días se ve a la gente de los pueblos recogiendo unos frutos silvestres, son bolitas con tres o cuatro pétalos en forma de hélice.
Como eran pocos kilómetros y el día estaba fresco (35grados) me lo tomé con tranquilidad y llegue a destino a las 12 de la mañana, cuando ya empezaba a hacer calor unos 42 grados. Me alojé en el hotel Chakradhar en una habitación que parece la suite nupcial 1000 rupias (18 €) Para encontrarlo solo hay que entrar en la ciudad hasta llegar a un cruce importante con una gran farola en el centro y una isleta para el guardia de circulación, tomando la calle que sale a la izquierda, la puerta está justo antes de la gasolinera. Está muy limpio, la habitación es inmensa, tiene de todo cama de dos metros y medio, sofá con mesa de té, mesa de granito para comer y escritorio para el portátil. La terraza da a la plaza del pueblo desde donde se puede ver toda la vida de la ciudad. Este país tiene estos contrastes un día apunto de dormir en un establo y otro te encuentras en un palacio. Me han traído la comida a la habitación una sopa y un arroz con pollo muy bueno 120 rupias (2€) lastima del picante, aquí por mucho que les digas que no le echen picante y por mucho que te digan que no lleva siempre está bastante picante. Para ellos el picante es como para nosotros la sal que aunque te diga alguien no le eches sal, siempre pensamos ¿como no le voy a echar un poca?
BAHARAGORA – JASHIPUR 90 KM
KARAGPUR – BAHARAGORA 73,31 km
El día 11 recuperado el ánimo y la deshidratación por fin de nuevo me puse sobre la bicicleta. Me levanté a las 4 de la mañana, lo primero era probar la cocinita de keroseno para hacer el desayuno con la leche en polvo y el café de sobre que había comprado ayer. El sistema es a base de mechas, un tanto arcaico pero funcionó y me puede tomar un caliente y sano café con leche.
A las seis me abrió la verja uno de los camareros con los que había quedado la noche anterior y salí disparado para intentarlo de nuevo. La carretera que hasta aquí es autovía pasa a ser de dos direcciones, con mucho tráfico y arcén de tierra que no permite una rodada cómoda , así que tenía que pelear con los camiones mi derecho a estar sobre el asfalto. A los pocos kilómetros después de pasar un control de camiones entre Estados, la carretera se hace insufrible, en algunos tramos tiene baches en forma de pozas donde se queda el asfalto a la altura del sillín, menos mal que no ha llovido y están vacios de agua.
A las 10 de la mañana justo cuando el calor comenzaba a acechar llegue al hotel Subarnarekha 450 rupias ( 8 € ) que está pasando como unos dos km Baharagora en pleno campo, solamente acompañado por una gasolinera. La habitación tenía aire acondicionado que después de la tormenta dejo de funcionar.
Dormía la siesta cuando hacia las 4 de la tarde me parecía oír como silbaba el aire en la puerta de la habitación, estaba tan oscura que pensé que era el ventilador del techo que se había vuelto loco. Me levante a tientas pensando que me había dormido más de la cuenta, la habitación estaba muy oscura parecía que fueran las 8 de la noche. Cuando encontré la puerta de entrada que da a una galería acristalada la abrí y me quede atónito. En la calle se había desatado una tormenta tremenda, por el aire que hacia parecía que fuera un huracán y la lluvia era fortísima. No había visto algo así desde que paso por mi pueblo un ciclón cuando era niño. Cerré las ventanas de la galería porque estaba entrando agua mientras un señor muy mayor trataba de recogerla del suelo solo con la ayuda de un trapo. Cuando amaino y baje al restaurante (que no tiene pared), el cocinero y el pinche estaban muy asustados y me contaban que habían pasado mucho miedo, porque las sillas, los platos y las ollas salieron volando por todo el local y las esquivaban como podían. El cocinero me decía que no sabía si salir corriendo a la calle a plena tormenta o quedarse allí a que lo matase una perola.
Una hora después se tranquilizo el tiempo y nos quedamos sin electricidad para toda la noche, menos mal que el hotel tenía un grupo electrógeno y al menos en el restaurante se pudo estar un rato. Eso si, me tuve que poner los tapones en el oido para no oir el sonido diesel del generador a la hora de dormir.
sábado, 9 de mayo de 2009
PENSANDO EN SIBANI HOTEL
HOTEL HIGWAY - KHARAGPUR 22 KM
Desde que me levanté me di cuenta que aquello no iba bien con chai y todo seguía sin tener piernas, además me sentía agotado. No era capaz de quitarme de la cabeza la recurrente idea de bajarme de la bicicleta y tumbarme. No quería pensar en ello pero sabía que la deshidratación de ayer y esas galletas en mal estado me estaban pasando factura. A los 20 km ya no podía dar una pedalada más. Decido parar la etapa, buscar y quedarme en el primer hotel que encuentre, esté como esté. De nuevo los mismos tipos de hoteles que ayer y siempre sin camas libres, en uno de ellos me dicen que tengo uno bueno a 9 km en un pueblo grande. Llego en mal estado al pueblo parando cada dos km a reponerme y me paso el hotel que está a la entrada por que no tiene rótulos, así que hago otros seis km por el pueblo, hasta que me indican bien la dirección. Por fin llego donde debía, el hotel es de calidad europea, es un restaurante rodeado de las habitaciones que están en casitas. La habitación es nueva, muy limpia y el baño está impecable. Me registro y me tumbo en la cama con el aire acondicionado a tope ¡¡¡ estoy destrozado ¡¡¡ física y sicológicamente.
Mientras descanso hago un balance de cómo ha ido la cosa hasta aquí y se me pasa una idea terrible por la cabeza “ Agustín, machote con estas condiciones de ruta tienes que pensar en abandonar”. Miraba para la bicicleta, la veía con la alforja montada y muy entera, parecía que me estuviera diciendo “lo que tú quieras pero por mi seguimos, yo estoy como nueva”
En resumen para decidir qué hacer tengo:
- No hay desayuno a las tres de la mañana.
- No hay fruta para reponer sales.
- No hay galletas ni frutos secos comestibles para reponer energía.
- Es relativamente fácil conseguir agua mineral pero un descuido supone un desastre.
- No encontraré con facilidad hotel ni bueno ni malo siempre están ocupados.
- No hay facilidad para encontrar comida saludable al final de etapa.
- La sim card con número de teléfono de India esta desactivada estoy incomunicado.
- No hay facilidad de encontrar conexión a Internet en los pueblos.
- Si pillo una gastroenteritis me pasaré 15 días en la cama.
- Si pillo una segunda que es lo más fácil el viaje además de ser un calvario no se podrá terminar.
SALIDA DE CALCUTA - HOTEL HIGWAY 122 KM
Como ya habéis podido leer el proyecto “INDIA EN BICICLETA” está prácticamente enterrado. Ahora que he podido encontrar una conexión de Internet voy a describir la primera, segunda etapa y concretar las razones que me hacen pensar que esto se puede terminar aquí.
Un grito para decirle que voy para Bombay, que no hay otra forma de cruzar.
Responde – ¡¡ lo siento nen ¡¡
Le repito – si puedo cruzar que no hay otra forma de pasar al otro lado.
Juntando las manos al frente, me hace un gesto que significa ¡¡¡ si cruzas acabas esposado, macho¡¡¡
Este es uno de esos momentos en los que hay que tomar decisiones rápidas, Ok, tengo que atravesar este río de camiones con la bici en la mano y si llego vivo después de pasar los 4 carriles, hablaré con el policía de tu a tu, espero que el valor de cruzar aquel caos para hablar con él, lo aprecie y cuente en positivo a la hora de tomar una decisión que me favorezca.
Yo - Good morning.
Poli - No se puede pasar en bicicleta.
- Le suelto el mismo rollo que en Panamá, que si viajo por toda la India, que si voy a Bombay y antes de que dijera palabra le saco las tarjetas abre-fronteras que me ha hecho María con fotos de mis viajes anteriores, abrieron para mí el puente del canal de Panamá, a ver si hay suerte y abren también el del Ganges.
El policía las mira, me mira a los ojos y dice
- The bridge is open for you, ¡ tira ¡
- Gracias a la Madre Teresa, que en ese momento pensaba en la estampa que llevo, para Raquel en la bicicleta y a María por sus tarjetas mágicas.
En la salida del puente está una de las estaciones de tren más grandes de Calcuta en medio de un barrio con mucha miseria, industrial, con una continua actividad de carga y descarga de fardos en cada calle.
En los márgenes continua habiendo mucha industria con fabricas de no muy bien conservadas, aunque estén en funcionamiento. En un punto no sé si porque había cerca una gran fabrica (yo no la vi) me sorprendió ver aparcados a un lado de la carretera dispuestos en dos filas seguramente más de 200 autobuses, a cual más viejo con sus conductores intentando sacarles un poco de brillo. India tiene más de 1.100.000 habitantes y eso supone mucho movimiento de gente, como la mayoría no tiene coche necesita del transporte público. Es por esto que aquí los trenes de pasajeros son kilométricos y los autobuses llevan más gente sobre el techo que los que entran dentro del propio bus. Como en otros países en los que he estado también aquí se utilizan camiones de carga (tipo movimiento de tierras) para llevar pasajeros. Tampoco son pocos los motocarros de tres ruedas que van hasta la bandera de personas incluso colgadas las que no caben en la pequeña caja.
jueves, 7 de mayo de 2009
NOVEDAD SOBRE LA RUTA
martes, 5 de mayo de 2009
CALCUTA DESDE DENTRO
Llevo solo dos días pero ya tengo mil imágenes nuevas en la cabeza, si eres un poco curioso allí donde mires siempre verás algo que te sorprende. Hablaré un poco de la calle donde duermo y lo que me rodea mientras camino.
Sudder Street como creo que ya he dicho es la “zona cero” de Calcuta para los viajeros, es la calle por excelencia de los mochileros, como no podía ser de otra forma aquí acuden todos los buscavidas de la ciudad para rascar unas rupias al bolsillo de los pieles rojas. Por la parte legal hay muchas tiendecitas con todos los servicios, Internet, colmado, cambio de divisas, comidas, panadería al aire libre, etc. Si no se quiere acumular peso en la mochila durante el viaje, se pueden comprar aquí todos los artículos de primera necesidad, gel de baño, champú, cepillo de dientes, pasta, camisetas etc, todo a un precio razonable.
Está también la venta al oído, en la que tampoco falta de nada, hay chocolatín, caballín, meretrices y otras cosas peores que no voy a nombrar aquí. No creo que sea yo quien tenga que dar consejos a nadie cada cual sabe lo que tiene que hacer, pero no creo que sea una buena idea comprar mercancias en las “orejatienda”. Lo único bueno es que estos vendedores no son muy agobiantes, si te sabes manejar un poco basta con un - no - con sonrisa para que se den por terminados los business.
Ya había leído sobre esta posibilidad de encuentro en España. No tardé en decidirme - ya está me voy a cerrar en banda con mi frase de -no hablo English y voy a sacarle provecho al paseito con escoltas, para tomar una clase de ingles. Esperando no equivocarme en la falta de necesidad de los niños eche a andar y la cosa salió tal cual. Viendo que no entendía ni torta y ponía interés en escucharlas me dieron un repasito de ingles de unos 3 kilómetros, desde entonces ya recuerdo como se dice: food, cooking, hungry, child y otra docena de palabros con sus verbos correspondientes. Un rato mas tarde pregunté y confirmaron mis sospechas, algunas incluso alquilan los niños por horas a otras madres y si les compras comida la devuelven en la tienda para quedarse con el dinero. Es algo que en tiempos también se practicaba en España, a día de hoy cuando pueden todavía lo siguen haciendo en las grandes ciudades alguna persona casi siempre extranjera.
Después de explorar bien Sudder y las calles sobre las que ejerce influencia pensé que al día siguiente ya estaría preparado para ir mas allá y ver los barrios en los que no viven del turismo. Para empezar no estaría mal ir caminando hasta la casa de la Madre Teresa de Calcuta, son unos 3 o 4 km callejeando, me acompañara José un voluntario de la mother house que conocí donde Raj. De mañana temprano atravesé todo el barrio musulmán rodeado por el sonido de llamada al rezo en las mezquitas. Su calle principal tiene mucha actividad a cualquier hora, es una sucesión de pequeños negocios muchos de ellos de apenas dos metros cuadrados, el espacio suficiente para que quepa el vendedor sentado en el suelo y la mercancía casi enterrándolo vivo.
A diferencia de Sudder aquí la gente se ocupa de sus tareas y no te prestan ni la mas mínima atención, así que se puede pasear sin escoltas. Llama la atención como trabajan los carniceros cortando la carne sobre el mismísimo suelo. Hay muchas “carnicerías” todas dedicadas exclusivamente a la carne de vacuno, bromeando pensé – que mala leche tienen estos, parece que estuvieran exhibiendo las canales de los animales para fastidiar a sus vecinos hindúes, hay que pensar que para un hindú la vaca es sagrada y contemplar esas carnicerías debe ser para ellos como estar viendo un holocausto.
Unos veinte minutos mas tarde ya estaba frente al calleoncito donde esta la puerta de la casa de la Madre Teresa. Por respeto a esta extraordinaria mujer que nunca quiso ser famosa decidí no hacer fotografiás dentro del centro, aunque esta permitido hacerlas de todo menos de su celda. Solo he disparado una instantánea al letrero de la puerta donde pone el número A la entrada esta sentada una hermana, después de pasar un pequeño pasadizo y un minúsculo patio se accede a un patio mayor rodeado por las ventanas del edificio de tres plantas en el que se reparten las celdas de las hermanas.
En los bajos a nivel del suelo en la pared derecha esta la capilla de unos 50 m2. Nada mas cruzar la puerta esta la enorme lapida de granito que guarda los restos de la Madre Teresa a la que dieron tierra todas las hermanas formando una fila y dejando un puñado de arena cada una hasta cubrir completamente el féretro, ese fue su entierro privado y sin cámaras, después del funeral de estado al que acudieron las personalidades mas importantes de todo el mundo. Llama la atención la sencillez de la tumba que aunque grande en tamaño es de poco adorno. Todos los días sobre el plano de la gran piedra escriben una frase con una caligrafiá en relieve preciosa, usando miles de flores muy pequeñas del tamaño de las de manzanilla ( si alguien quiere verla seguro que solo tiene que buscar en Internet ). José me cuenta que en alguna ocasión han llegado hasta alli sacerdotes de otras religiones a presentarle sus respetos, pero no de forma organizada, era algo como - ya que paso por aquí voy a entrar, es decir a modo particular.
La capilla también es muy modesta, un atril, un pequeño altar delante de un cristo crucificado que esta dibujado en un cartón con forma de cruz de un par de metros de altura. Al fondo hay una vitrina con una figura muy realista de la Madre Teresa, sobre una rodilla enrollando un bebe en una sabana.
En el patio al otro lado de la capilla subiendo unas escalerillas está la celda donde vivió hasta su muerte en1997, casi no la visita nadie `por que no está indicada, a mi me la señaló José el voluntario de la casa al interesarme por ella. La puerta esta abierta, pero el espacio esta protegido por otra puerta con barras de hierro. El interior de no más de 6 m2 se puede ver las cuatro cosas que tenia: un par de mesas muy usadas, dos fotos tamaño folio con el anterior papa, una corona de espinas en la pared, una pequeña librería y un diminuto armario ropero.
Al salir me dijo que a las 4 había una misa en español que si quería acercarme estaba invitado. Aunque no soy persona de misa diaria, no me lo pensé dos veces, estaba seguro que el rito seria especial, se me vino a la cabeza la misa que nos hicieron en Roncesvalles para bendecir a los peregrinos que salíamos hacia Santiago de Compostela. A las cuatro estaba allí como un clavo , en la capilla se agolpaban gentes de medio mundo, sobre todo jóvenes. La misa la ofrecían 4 sacerdotes el principal la hacia en ingles y español, otro la traducía al japones y un tercero al chino, resultó simpático porque el sacerdote principal era muy expresivo usaba muchos gestos y aspavientos y le pedía al cura japones que en su traducción también hiciese los mismos gestos he incluso reprodujese cada sonido onomatopéyico que el había usado en las frases, esto provocaba muchas risas entre los asistentes, la verdad el sermón estuvo divertido. Acabada la misa me senté junto a la tumba con la espalda pegada al granito para meditar un rato, sin ninguna duda es un centro de energía.
A medio día había quedado con José para comer pero me descuadré un poco y cuando me lo encontré ya estaba comido, así que me tomé un gazpacho con él en la taberna de Raj y nos hicimos la foto de despedida. Por si nos ve aquí su familia quiero decir que aunque parezcamos unos crápulas o que estamos viendo la escensión de un santo, los dos estamos bien sanotes y hacemos vida de monasterio. Buenas charladas me he pegado con Pepe, es un gran tipo de los que merece la pena conocer.
domingo, 3 de mayo de 2009
ESPAÑA - INDIA
Revisada la bicicleta en el taller y con el seguro medico de asistencia en viaje de Mapfre, solo quedaba por resolver un gran problema ¿ como meto en la franquicia del avión 40 kg de peso si solo me permiten 23 kg? Me costó una semana acertar con la formula, pero dí con ella, aunque no estaba seguro que al llegar al aeropuerto diese el resultado que yo había calculado. En la facturación finalmente todo salió como tenia previsto, pero no voy a desvelar el secreto en publico, (lo quemaria) solo hablaré de ello con quien lo necesite y traiga muy buenas recomendaciones ;-) .
El vuelo salio de Madrid a las 14:30 y llego a Londres a las 15:30, son dos horas en el aire pero hay que descontar 1 de diferencia horaria con UK. En tierra una carrerita para hacer transbordo en la terminal 5 y de nuevo en el cielo a las 18 horas. Ocho mas tarde aterrizábamos en Nueva Delhi donde de nuevo había que cambiar a la terminal 1. En este punto si sales a la calle a tomar el aire te abordará algún “gancho” de los taxis para ofrecer el viaje a la terminal 1. En mi caso me ofreció llevarme por 1000 rupias (unos 20 dolares), cuando le dije que me iría en bus me dijo que solo se podía ir en taxi que no existía servicio de bus. Lógicamente sabia que era mentira y además lo que me ofrecía costaba menos de la mitad, así que negocié (los buses van atestados de gente y maletas) pujando por 7 dolares y su “last price” fue de 10 $ entonces decidí irme al autobús que es gratis.
Aquí es donde cuenta todo el trabajo de preparación del viaje, muchos me preguntáis que narices preparo durante tanto tiempo, si después no llevo mas que la primera noche de hotel. Estas pequeñas cosas pero muy numerosas son las que cuesta averiguar en España, pero una vez aquí hacen su papel, de todos modos no se les puede tener en cuenta que usen algún embuste para ganarte, hay que pensar que somos su medio para comer todos los días.
En esta terminal, nueva aerolínea y otra vez a poner a prueba lo pensado en España. Aquí el problema no era de peso, era de piezas en cabina, pero en cinco minutos me di cuenta que la solución pasaba por contratar un mozo de maletas, que son los que se las saben todas en este tipo de aeropuertos. Me salio por seis dolares pero fue muy barato (aquí no tire mucho a la baja, tener contento al mozo era very importante) porque la compañía me exigía que llevara el casco en la bodega, ademas de que llegaría destrozado (es de corcho) la broma por contarse como una pieza extra fuera de franquicia serian unos 50 €. Tampoco voy a contar como lo hizo pero me lo resolvió en un abrir y cerrar de ojos.
Dos horas mas y llegada a Calcuta, ahí se imponen dos cosas; una sacar un tiket prepago para el taxi y dos saber poco ingles para no entender al taxista que siempre intentará hacer que cambies el hotel que ya tienes reservado por otro en el que le dan comisión. El taxista como vió que no me enteraba de nada por que ponía cara de “a mi plim que yo duermo en Pikilín” desistió enseguida del intento y se dedicó a darme unas amenas clases de ingles gratuitas, supongo que seria pensando en que era la única forma de colarmela en el futuro si regresaba algún día a Calcuta jejeje.
El viaje en taxi dura como una hora y cuesta unas 250 rupias (3,50 € ) pero ahí que tener cuidado por si se “despista” el que cobra los tikets al dar las vueltas en mi caso solo se equivocó en 200 rupias, que corrigió en cuanto se lo dije. Si es que con tanta gente esperando no es difícil confundirse en el cambio del único turista.
En el tiket, que en realidad es un folio, esta la matricula del taxi así que hay dos opciones pasar media mañana buscando entre los cientos de “yellow taxi” que están en fila o dejar que te ayude un mozo de maletas, que no se como lo hace pero no le cuesta ni dos minutos. Yo tomé la segunda alternativa y como cosa curiosa os contaré que no todos lo hacen por sacar una propina, la mayor parte lo hacen por ayudar y estar un rato con un extranjero, difícil de creer ¿ verdad? -esto es India.
En en camino pronto pude ver que si en Vietnam aunque muy pocas, aun hay un par de reglas a la hora de conducir, aquí no existe mas que ir buscando un hueco por donde colarse sea por el carril de la derecha o el de la izquierda aunque vengan coches, camiones o motos de frente. Cuatro accidentes (pequeños no os austeis) después se terminó el emocionante viaje en la entrada de la calle Sudder donde se localiza el Hotel Astoria, para el que tenia la reserva.
Venia preparado para encontrarme con una habitación en muy malas condiciones, pues aunque me costó tres dias encontrarlo en internet, no estaba seguro que fuese habitable. No me equivoqué el hotel para mi ranking particular basado en mis alojamientos de anteriores viajes seria un 4 estrellas, es mucho mas que suficiente para un viajero independiente, para los que sean un poco mas sibaritas mejor mirar los de 160 €. El precio es de unas 1000 rupias (15 €) la noche con aire acondicionado, el personal conmigo ha sido muy atento, les he dado una muy buena propina, por que cuando llegas a un sitio nuevo y por primera vez ellos serán tus ojos mientras te adaptas, así que conviene que los tengan bien abiertos.
Aunque hay mucho mas que contar lo dejaré para mañana, porque hoy he querido dar muchos datos para próximos viajeros y va a quedar el articulo muy cansino. Pero si adelanto, que India con solo 4 horas que llevo aquí me ha sorprendido gratamente, esa fama que tiene de ser un país diferente no es por casualidad.
